Tras haber desinfectado, saneado y limpiado la fachada de materiales en mal estado, debemos preparar los soportes para que reciban nuestras reparaciones y el revestimiento final. Para ello recurriremos a unos productos que dotan a la superficie del muro de propiedades óptimas para su protección y para los tratamientos posteriores: los consolidantes.
La consolidación es el tratamiento que mejora las características de cohesión y adherencia entre los constituyentes del soporte, enfoscados y revestimientos de una fachada.