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Origen de la humedad
 
Humedad por ascensión capilar

La humedad por capilaridad, es aquella que aparece en los zócalos interiores o exteriores debido a la absorción, por parte del soporte, de agua del terreno. Los muros absorben la humedad y el agua contenida en el suelo, al igual que un terrón de azúcar absorbe el líquido en contacto.

 

El agua asciende por el muro, buscando una salida exterior para su evaporación. Esta agua es portadora de sales, que se depositan en cualquier resquicio o hueco del muro donde inician un proceso de secado-cristalización. Este proceso resulta física y químicamente destructivo para los muros. 

 

La humedad que asciende por capilaridad produce daños estéticos visibles. Las sales ascendentes asoman al exterior en forma de eflorescencias (manchas blanquecinas con aspecto de moho) llegando a degradar completamente el soporte.  

 

La aplicación de revestimientos poco transpirables (cerámica,…) no solucionan el problema: lo agravan, ya que son una barrera para la evaporación que necesita el muro.

 

La existencia de una barrera externa para que las sales se evaporen provoca la desviación de la humedad hacia el interior de la vivienda, degradando los soportes de yeso y desprendiendo el revestimiento aplicado.

 

En ningún momento hablaremos de “solucionar la humedad de ascensión capilar”. Ésta es una tarea complicada que debemos dejar en manos de estudios de ingeniería y arquitectura. Nos centramos en que la humedad existente, tenga el mínimo de consecuencias negativas para nuestro paramento y revestimiento final, propiciando la máxima transpirabilidad del conjunto. Con el Mortero Macroporoso M-10 conseguimos también la capacidad de albergar las sales nocivas en su interior, sin que afecten al revestimiento final.

 
Cómo tratar las consecuencias derivadas de la humedad capilar ascendente
© 2006, Beissier, S.A.